No hay más que decir

Cuando tienes la pequeña "obsesión" de ser quien tiene la última palabra, es una ceguera continua. No nos paramos a pensar en si esta bien o mal, simplemente es como coger una jeringuilla llena de heroina y introducirla en nuestra sangre. Es una manera mas de vivir, y de sentirse superior, en un mundo superior. ¿Estámos todos locos? Eso es algo que ...tal vez sea, o tal vez no, lo que si estoy convencid- que no lo puedo parar.

martes, 3 de mayo de 2011

¿Existen los dilemas?


¡Por supuesto que si!
Acaso he parado a dudarlo un segundo, ¡NÓ!
Iré a donde tenga que ir, y me enfrentare con quien me tenga que enfrentar, por que estoy segura de lo que quiero en estos momentos, y siento una gran necesidad de demostrármelo y sonreír a gusto, compartiendo esa sonrisa.
Admiro mi templanza, pues nunca imagine poder tenerla, sinceramente.

lunes, 18 de abril de 2011

Prioridades


Cuando algo te interesa, ¿no remueves cielo y tierra para conseguirlo?


Yo me pregunto.
Me siento confundida ahora mismo, en estos momentos, muy muy confundida. Será que estoy viendo, y lo veo en verdad, y hay veces en que me paro a pensar en que el choque va a ser duro, fuerte, y me va a doler. Es el miedo, tampoco tengo una seguridad en que apoyarme, y no soy quien para exigirla. Es difícil seguir para delante pero no puedo ir marcha atrás, ya esta hecho, lo que no pensaba hacer ya esta hecho.

En zig zag de un lado a otro.

Hoy me han dicho el verdadero significado de una vida plena, "Respirar bien, alimentarse bien, y disfrutar de la vida", pero ¿y el amor?

miércoles, 13 de abril de 2011

He llegado a la conclusión

de que te quiero.

Se levanta un telón

Suena un redoble

No entienden cuando dices un NO. Miro por la ventana y me pregunto, (como no), si son los mismos ojos con los que veía hace años, por que han cambiado tanto los colores de la noche. Antes de mañana, o después de ayer, no importa por que todo sigue ahí. Que distinto parece, pero no, lo distinto es la forma en lo que lo veo, por fin.

Llega un momento en el que, de repente, apetece escribir, de una forma u otra, siempre he estado haciendo esto, divagar, ayudándome a comprender las situaciones. Las alegrías son tan complejas, pero puedo asegurar que son muchas mas de las que imaginaba, si si, en tan poco tiempo.

Cuanta creatividad desgastada, o simplemente no bien aprovechada.

Hace dos días leí mi libro nocturno, es un gran libro, un libro de sueños, que gracioso o no, son los míos. Es un libro que tal vez exista y que me propuse leer alguna vez, de vez en cuando.

Todo esto es tan ambiguo haha, cualquiera diría que roza una locura. Imaginar...

Desde siempre la música ha acompañado mis momentos, esas situaciones anteriormente nombradas. Cuanta música en tantos rincones. Sonidos que no son notas, pero ahí están.

Hoy yendo en el autobús, delante de mí se sentó una chica. Unos labios tan carnosos que... la verdad no había visto labios así, y que fueran naturales. Leía algo que parecía levantar cierta admiración, mientras comía su chupa-chup con mucha ansia. Cualquier persona que apreciara como comía esa chucheria...alucinaba, incluso me imagino las miradas morbosas, llenas de pensamiento, pero por ahí no van las cosas. Observé que tenía moratones, muchos por los brazos, así que puede ser torpeza, con piel sensible...o un trabajo con peligros, o una hermana pellizcona, quien sabe; vestido azul, con chaleco, algo feo para mi gusto, pero ahí estaba haciendo ese ruido desquiciante con sus labios, su chupachup y su libro electrónico. La mirada la ocultaba en sus Ray Ban negras con borde blanco, y si, llevaba un pañuelo estilo años 60, mientras chupaba y chupaba, con frenesí ese pobre caramelo.

Música, ruidos, algunos desquiciantes, pero nos rodea y no podemos evitarlo.

Acabo de borrar un párrafo entero de unas, siete u ocho líneas...tonterías agrupadas la verdad. Me he dado cuenta que me encanta ver letras juntas, formar frases, y que no me importa mucho el sentido en general.

Para mi tiene todo sentido, sinceramente, incluso el amor.

Uff


Hoy siento que es de esos días en lo que toca elegir.

Han tardado tanto en contestar,  y en sonreir, que ahora me preocupa si es lo que quiero.

Tic, tac, suena un reloj imaginario...

con responsabilidades, luchas, deberes...sonreir cuando no te apetece. Mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir, cuando sabes perfectamente que te mienten.

¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres?

martes, 12 de abril de 2011

3,2,1


Y con ello acaban mis cuentas.

Siempre recurro a él, manía o locura, llámese como se quiera.

1+1=2-2=0+3=3

No tiene sentido, visto con tus ojos, tiene algo adictivo visto por los mios.

¿Cómo sentir?


De repente todo queda grande, como cuando intentas ponerte la ropa de un adulto cuando apenas llegas al lavabo al cepillarte los dientes.

Creo que hay un momento en nuestras vidas en el que lo sientes, sin que nadie te diga que es, o como se presenta, pero ahí esta. Y te invade, no puedes remediarlo, y mucho menos huir.


De antes de lo que pueda recordar, me decía: -Nunca.
Ahora entiendo esa incoherente y sutil palabra, ahora es cuando me planteo el verdadero significado, y aún con ello, no acabo de comprenderlo. ¿Es que acaso debo ver algo que no se deja ver? O son las leyes de la naturaleza, que te hace seguirla sin ser consciente. Tal vez...

Y llega una reflexión que antes no me plantee. Si te llega, lo tienes en tus manos, lo disfrutas, lo saboreas, lo vives, piensas en lo imposible de un final, en la inmortalidad, te crees lo invencible, y...
¿Donde está? Si se ha marchado, y no puedes recuperarlo, ¿dónde se ha quedado? Todo el sentido que pareció tener la vida, y...en un momento se marca el final, y no te preguntan si estas de acuerdo o no, nadie te dan a elegir, pero, ¿elegirías perderlo? Ahí tal vez tienes una respuesta, es el ciclo de la vida.

¡Oh, si! Que armonioso todo, ¡y una mierda!, suena tan bien..."ciclo de la vida", "ley de vida"..."la naturaleza es sabía", pero si todo esto es cierto, por qué, por qué narices no estamos preparados para afrontarlo. Por que nos sigue quedando tan, tan grande.

¿Cómo saberlo?
¿Cómo sentir?

Nos queda lo que un día tuvimos, y nos enseña a que dejar huella donde pisamos es más importante de lo que imaginan e imaginaremos, incluso cuando no estemos.