Hoy siento que es de esos días en lo que toca elegir.
Han tardado tanto en contestar, y en sonreir, que ahora me preocupa si es lo que quiero.
Tic, tac, suena un reloj imaginario...
con responsabilidades, luchas, deberes...sonreir cuando no te apetece. Mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir, cuando sabes perfectamente que te mienten.
¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres?

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