Suena un redoble
No entienden cuando dices un NO. Miro por la ventana y me pregunto, (como no), si son los mismos ojos con los que veía hace años, por que han cambiado tanto los colores de la noche. Antes de mañana, o después de ayer, no importa por que todo sigue ahí. Que distinto parece, pero no, lo distinto es la forma en lo que lo veo, por fin.
Llega un momento en el que, de repente, apetece escribir, de una forma u otra, siempre he estado haciendo esto, divagar, ayudándome a comprender las situaciones. Las alegrías son tan complejas, pero puedo asegurar que son muchas mas de las que imaginaba, si si, en tan poco tiempo.
Cuanta creatividad desgastada, o simplemente no bien aprovechada.
Hace dos días leí mi libro nocturno, es un gran libro, un libro de sueños, que gracioso o no, son los míos. Es un libro que tal vez exista y que me propuse leer alguna vez, de vez en cuando.
Todo esto es tan ambiguo haha, cualquiera diría que roza una locura. Imaginar...
Desde siempre la música ha acompañado mis momentos, esas situaciones anteriormente nombradas. Cuanta música en tantos rincones. Sonidos que no son notas, pero ahí están.
Hoy yendo en el autobús, delante de mí se sentó una chica. Unos labios tan carnosos que... la verdad no había visto labios así, y que fueran naturales. Leía algo que parecía levantar cierta admiración, mientras comía su chupa-chup con mucha ansia. Cualquier persona que apreciara como comía esa chucheria...alucinaba, incluso me imagino las miradas morbosas, llenas de pensamiento, pero por ahí no van las cosas. Observé que tenía moratones, muchos por los brazos, así que puede ser torpeza, con piel sensible...o un trabajo con peligros, o una hermana pellizcona, quien sabe; vestido azul, con chaleco, algo feo para mi gusto, pero ahí estaba haciendo ese ruido desquiciante con sus labios, su chupachup y su libro electrónico. La mirada la ocultaba en sus Ray Ban negras con borde blanco, y si, llevaba un pañuelo estilo años 60, mientras chupaba y chupaba, con frenesí ese pobre caramelo.
Música, ruidos, algunos desquiciantes, pero nos rodea y no podemos evitarlo.
Acabo de borrar un párrafo entero de unas, siete u ocho líneas...tonterías agrupadas la verdad. Me he dado cuenta que me encanta ver letras juntas, formar frases, y que no me importa mucho el sentido en general.
Para mi tiene todo sentido, sinceramente, incluso el amor.